martes 15 de diciembre de 2009

Ámame

No me animo a decirle “el flaco”. No lo conozco, prefiero tratarlo como a un adulto, con respeto. Por eso lo llamo por su apellido, Spinetta. Tampoco me animo a ir a alguno de sus recitales, se que me voy a aburrir. Bueno, es que el último duró cinco horas y vi algunos ensayos donde la banda sonaba muy mal. No se por qué Spinetta se empecina en hacer un rock sin guitarras, sin alma. Si, las letras están bien, siempre lo estuvieron pero con eso no alcanza.

“No te mueras nunca Flaco” le gritaron el otro día en Vélez, y a pesar de su buen estado físico, Spinetta parece haber muerto hace algunos años, al menos musicalmente. Ninguno de sus últimos discos suena innovador, ni rockero, ni alegres, ni tristes; suena al anterior. Las dos décadas anteriores hicieron destrozos en el talento de este artista, y es una lástima porque Spinetta y sus amigos compusieron unas cuantas obras maestras allá por los setentas. Esta es uno de ellas:




jueves 19 de noviembre de 2009

Si estaba loco por ti

Mi ciudad estaba vacía, la tuya desbordaba de gente. Caminé por tu Centro, por Florida andaba. Mucha gente. Entré a algunas tiendas, nada interesante. Una me causó mucha gracia porque se llamaba Plaza Serrano, y vendían las porquerías que se venden en ese lugar. Seguí caminando, vi mis anteojos repetidos en muchas caras y me los tuve que sacar. Mucha gente. Crucé la 9 de Julio y entré a Barrio Norte, la Avenida Santa Fe vacía debe ser muy linda, hoy me pareció apestosa. Choqué algunos hombros y me metí en esa galería en la que revolvíamos y revolvíamos para encontrar al menos una prenda decente, no la encontré. Salí, mucha gente. Caminé y crucé la tradicional Callao. Aproveché y en Starbucks me tomé un café con vainilla. Llegué hasta Junín y entré al local de la esquina y elegí unas camisas, ninguna me quedaba bien, aunque tampoco tenía alguien para que me diga lo contrario. Me fui con las manos vacías y otra vez a Santa Fe. Mucha gente, demasiada gente. Continué mi marcha hasta llegar a la salida, una parada de micros de larga distancia en la que unas cien personas esperaban por lo mismo que yo, la vuelta a casa. Cuando volvía, escuchaba a Adam Green, y me di cuenta que tu ciudad sin vos, es una mierda.




martes 6 de octubre de 2009

Canción del Fin del Mundo


Volvía de la fiesta que mis amigos habían dado por mi cumpleaños. Los lunes de madrugada en La Plata pueden ser una pesadilla. Esta lo fue. Diluviaba y no podía casi manejar mi auto. Los relámpagos golpeaban en lugares cercanos aunque totalmente solitarios. Sólo distinguía algunas luces del alumbrado público, y algún destello de los carteles de los taxis. Dentro del auto, contagiados por el ambiente, permaneciamos en silencio. Sonaba una banda española, Los Planetas.

Si ese día hubiera sido el final, no podría haber tenido otra banda de sonido.



jueves 10 de septiembre de 2009

Un tal José

"Yo cuando salgo a correr, escucho a los Chemical" me dijeron. Yo cuando corro, escucho a Gonzalez. Si no me creen escuchen esto:



Este sueco es muy bueno.

Myspace:
José Gonzalez


sábado 5 de septiembre de 2009

El mejor día del mundo

Hoy en día, en que los adolescentes usamos los pantalones o muy sueltos o muy ajustados, yo me fui a comprar un jean de corte clásico. Le pedí a la chica un Levi’s 000 y me puso cara de “eso te vas a poner nene?...”.
Después de pagarlo, cuando volvía a casa no podía evitar pensar en esa cara, aunque lo que más me jodía era no haberle respondido y haber agachado la cabeza.
Al llegar, me lo volví a probar. El jean no me hacía lucir bien, tampoco mal. Me había gastado 300 mangos en algo más. No se, creo que estaba triste.
Me fui a bañar y puse un disco para despejarme, era un compilado o algo así, pero con el ruido de la ducha casi ni lo pude escuchar. Sonaron algunas buenas canciones, otras eran muy malas.
Me cambié, me acomodé en el nuevo pantalón y me puse una camisa a cuadros, una chica me esperaba en el cine. Era una cita a ciegas que había organizado mi hermana para que deje de pensar en la que me había abandonado meses atrás.
Ella estaba bien vestida y sonreía con cada pavada que decía. Cuando fue al baño me quedé pensado en si era linda. Medio pelo, me dije y tomé el vino de un solo trago.
La llevé en un taxi hasta la casa y la despedí con un abrazo, me pidió que la vuelva a llamar. No creo volver a verla nunca más.
Otra vez en casa, en la televisión había un programa en el que pasaban fotos de mujeres desnudas, lo dejé. Los conductores tiraban algunos chistes graciosos, pero terminaron por aburrirme y lo terminé sacando y apagando la tele.
Cuando logré hacer coincidir al plumón con las sábanas de la cama, me propuse dormir. Soñé con monstruos color rosa que son orugas de mariposa y con monstruos del ropero que vienen a romper los huevos.
La esquizofrenia es algo que quiero muy lejos, aunque cuando desperté temía haberla engendrado. Abrí el placard, no había nadie. Me senté frente la computadora y al azar, le di play a una canción.



Primer Hombre Internacional es una banda que me gusta mucho, principalmente porque son siete adolescentes que decidieron bajar la cabeza frente a todo y dedicarse a hacer música inspirada en gente como yo.
Estar en el medio, es una postura. La banda tiene grabaciones lo-fi que me encantan, con guitarras distorsionadas y bajos repetitivos, pero editaron un disco que nunca deja de sonar pop, y eso les sale muy bien también
Sus fechas bajo la bandera de la “autogestión” se llenan de estudiantes universitarios, que además participan de ellas a través de un Varieté Cultural que la misma banda propone. Y siguen sin alejarse del medio, la popularidad no los ha cambiado en nada, te reciben en la entrada, sentados ahí, esperando poder venderte algún disco o simplemente, esperando que el tiempo pase.
Me declaro fanático y propongo a PHI como el soundtrack de estos días que estoy teniendo, esos en los que parece que no pasa nada.


Para bajar el disco:
Primer Hombre Internacional
Myspace:
Primer Hombre Internacional


lunes 31 de agosto de 2009

LSD

No tengo el mejor nombre del mundo, aunque no me hubiera gustado tener otro. Me da cierta identidad, y tiene algo de distinción italiana. Justamente, ayer hablaba sobre él con una chica y me decía que le encantaba, no se si es para tanto.

Pensando en mujeres, las que tienen nombres bonitos suman puntos a favor. Es que es más fácil enamorarte de una Maitena que de una Florencia, y con la música pasa lo mismo. ¿Qué hubiera pasado con la Sra Rigby si no hubiese tenido un nombre tan melódico, tan hermoso?

Nunca conocí a una Lucía fea, y no parezco ser el único que piensa eso, un abánico enorme de artistas, como Lennon o Adam Sandler, han utilizado ese nombre para componer canciones inolvidables y hasta podría hacer un compilado que lo tenga como hilo conductor, pero nadie se lo bajaría, es una idea estúpida.

Hace unos días me topé con una canción de los Soft Boys que se llama I Love Lucy, y creo que gran parte de mi adolescencia está resumida en él. Ese nombre tiende a repetirse, y tengo la sospecha de que me va a acompañar hasta el final. Eso me encanta.